CaMbRiDgE

CaMbRiDgE

miércoles, 28 de marzo de 2012

My goodness, my guinness!!!



Ya hemos vuelto de nuestro viaje por Irlanda. 5 días tan aprovechados que hemos vuelto con la sensación de que hayan pasado por lo menos dos semanas. Qué facilidad tenemos para desconectar!! Brutal. Yo he vuelto tan relajada que no me ha costado ni volver al cole, y eso que el último día salí echando pestes. A ver lo que me dura... jeje.

Pero vamos a lo importante: Irlanda, qué gran país!!! Nada tiene que ver con Inglaterra y muchísimo menos en cuanto a su gente se refiere. Olé, los irlandeses!! 800 años estuvieron los jodios sepias colonizando su isla. Les dió tiempo a imponer el desayuno inglés (aunque allí lo llamen irlandés es exactamente igual al inglés), sus carreteras del revés y el idioma. Y lo del idioma es lo que más me ha sorprendido de todo. Porque yo no tenía ni idea de cómo estaba el tema bilingüismo pero me ha sorprendido para mal. Todos los carteles indicativos están tanto en inglés como en irlandés, así que durante los dos o tres primeros días estuve pensando que los hablaban a partes iguales. Pero entonces estuvimos con una familia irlandesa (amigos de la hermana mayor de Irene que también se vino al viaje y que fue Au Pair de esta familia hace 14 años, pero con la que aún mantiene relación). Total que hablando con la hija de 17 años le pregunté que si ella hablaba irlandés. Me contó que no, que tienes Irlandés como asignatura en el colegio pero como nosotros podemos tener inglés o incluso Latín. Saben lo justo para aprobar los exámenes pero jamás lo utilizan. Sólo se utiliza en algunas zonas rurales y el gobierno da subvenciones económicas a las familias que aún lo hablan, intentando por todos los medios que no desaparezca. Pero la gente de a pie piensa que es un idoma muerto y lamentablemente no tienen la menor intención de mantenerlo con vida, principalmente porque dicen que es un idioma demasiado difícil e inútil. Una pena.

Como digo, los ingleses intentaron cambiar muchas cosas y, con perdón, les putearon tanto que ahora su odio hacia los ingleses es un hecho. Cosa que me gusta mucho y a la que me uno. Lo que no consiguieron cambiar es su forma de ser. Sociables, alegres y acogedores. En casi todos los bares puedes encontrar música en directo los 7 días de la semana. La mayoría música tradicional bastante animada. Y allí están todos, pinta en mano (Guinness principalmente), con un buen rollo de envidiar. Todos hablan con todos, y aunque no te conozcan como haya una silla libre en tu mesa allí se sientan como si fuesen uno más. Hasta físicamente son diferentes a los sepias, gracias a diossss!! Visten mejor y no son ni tan feos ni tan mal trazados.

Comer y beber es más caro, dormir y el transporte mucho más barato. Los paisajes impresionantes, mucho verde, muchos castillos, agua por todas partes y cientos de ovejas. San Patrick está presente por todos lados. Aunque la mayoría lo conozcamos como el patrón de la cerveza fue el que llevó el cristianismo hasta Irlanda. De hecho el significado de su bandera es: verde (protestantes), blanco (unión y paz)y naranja (cristianos). La moneda el euro y el número de habitantes unos 4 millones en la actualidad. Muchos emigrantes tienen sobretodo en Inglaterra porque económicamente hablando es un país de mucha crisis. Ellos también sufrieron la especulación de los bancos y el boom del ladrillo. Y, aquí viene el pero, tienen un alto índice de paro. De no ser por eso ahora mismo estaba haciendo la maleta y poniendo el culo en Dublín. Pero por el momento habrá que aguantar un poco más por aquí.

Voy a acabar con un flashback contando cómo empezó el viaje, con una de esas anécdotas que sólo me pueden pasar a mi. Estaba yo a mis 10 de la mañana horneando unos panes para hacer unos bocatas para el camino (porque aquí lo de comprar pan en condiciones regulero y hay que tirar de esos precocinados). Total que empezó a salir mogollón de humo del horno. Yo miré y los panes seguían crudos así que lo dejé otro rato. Aquí, en todas las casas, hay extintores, detectores de humo y alarmas. No hace falta que diga lo que pasó no? Se disparó la alarma y empezó a sonar por todo el vecindario a unos volumenes que igual se oía hasta en España!!! Yo flipando. Abrí las ventanas y empecé a dar vueltas a ver cómo narices apagaba aquello. Me leí las instrucciones y había que introducir una clave que yo no tenía!! Y claro, todo esto a cuarto de hora de tener que salir para el autobús! Y mis compis durmiendo y allí no salía ni dios a ver que pasaba! Vamos, que si es un incendio les había tocado saltar por la ventana. Ya llamé al negrito por teléfono ¿estás en casa? si ¿y no oyes la alarma? si ¡pues baja y ayudame por tu madre!!! jejeje El pobre bajó medio dormido, desatornilló la movida de la alarma, y desenchufó los cables hasta que dejó de sonar aquel infierno de ruido. Luego me contó que por lo visto la parte de abajo del horno no funciona bien y que sólo se puede usar la de arriba. Si me lo hubiese dicho un poco antessssssss!!! En fin, con la gotita de sudor en la frente llegué justo a tiempo para coger el autobús.

Y ahora, con esta desconexión y está relajación, y con el verano que ha llegado a Cambrils y ya están todos medio desnudos, se vuelve al mundo de la bandeja con un poquito más de fuerza. Que dure!!



3 comentarios: