No te pierdas las aventuras de Estire en la Cambrils inglesa!! ¿Sobrevivirán entre tanto sepia?
CaMbRiDgE
lunes, 6 de febrero de 2012
La mierda blanca ya está aquí.
Según los autóctonos ha tardado en llegar pero las nevadas ya han cubierto de blanco todos y cada uno de los rincones de Cambrils. Yo estoy hasta sorprendida. Porque para empezar vengo de un sitio en el que cuando nieva no cuaja ni patrás. Asín es Logroño. Creo que en mi vida habré visto nieve cuajada tres o cuatro veces. Ya en Madrid o Salamanca era otra cosa pero con la diferencia de que en España, gracias a esa cosa llamada SOL, la nieve se va deshaciendo más pronto que tarde. Aquí no. Esto es como un congelador gigante y desconozco durante cuánto tiempo nos va a acompañar la bonita mielda blanca porque lo que es el sol, acto de presencia como que no hace.
Sábado a eso de las ocho de la tarde. Recibo una llamada del Hilton para preguntarme si el domingo en vez de entrar a las 8, como estaba previsto, no me importaría empezar a las 6. Bueno, me jode madrugar pero es pasta. Un "Of course, I will be there" sale por mi boca. En ese momento, no sé porqué, se me ocurre mirar por la ventana de mi habitación. "La madre que me parió!!! La que ha caído en cosa de una hora!!". Yo, ingenua de mi pensé "bueno, igual para de nevar y para mañana no queda mucho". Si claro, sigue soñando Estitxun. Cuando abrí el ojo a las 5 de la mañana el sueño era lo que menos me importaba. Fue mirar por la ventana y descubrir que mi peor pesadilla se había hecho realidad. Estaba todo absolutamente blanco. Me vestí con mil y una capas. Pensé en echar la cámara a la mochila para hacer unas foticos al salir del curro. Pero entonces me dije "quita, quita, llévate la cámara pequeña que te vas a dar tal ostión que igual te cargas el objetivo". Qué bien pensao!! Abrí la puerta del patio donde guardamos los cicletos. Se abrió un palmo y para de contar. "Pues yo por ahí no tengo narices a sacar la bici". Allí dando patadas para apartar la nieve y poder abrir la puerta un poco más. Conseguido.
Me monté en la bicileta y no me santigüé porque yo no soy de creer en Dios, que si no había besado hasta los pies de un cura. Seguro que pensáis que igual hubiese sido mejor ir andando. Y no digo que no. Pero si ya en bici tardo más de 20 minutos a todo pedalear no quiero ni pensar lo que se tarda en ir a pata. Y si ya levantarme a las 5 me parecía un crimen levantarme antes ni me lo planteo. Total que allí estaba yo, en medio y mitad de la noche, montada en mi bicicleta y pedaleando a cámara lenta. Ya no es que rebalase es que las ruedas se quedaban atrancadas y como no tuvieses cuidado te ibas directa al suelo. Después de varios amagos conseguí llegar a una de las carreteras principales. Menos mal que decidí pasar del atajo y coger el camino largo. Así por lo menos algún que otro coche ya había abierto un poco el camino. Así que fui siguiendo las huellas de las ruedas. No veas lo difícil que es ir en línea recta por una anchura del tamaño de una rueda. Los 5 sentidos puestos en no quitarle el ojo al suelo. Y ya me daba igual si iba en dirección contraria o no. Yo en cuanto veía un poco de "asfalto" (nieve negra) allí me iba. En todo el camino vi dos bicis y un par de coches, uno de ellos incapaz de salir de dónde estaba aparcado. A mitad de camino me encontré de frente con un negro en bicicleta que iba hablando y gritando solo. Coño, otro loco!!! Esto sí que es peligroso y no la nieve. Y yo pensando "por favor, por favor, que no me diga nada y pase de largo". Pero por supuesto!! Bastante tenía el tipo con la conversación que se traía. Vaya pedrada.
Al final tarde como un cuarto de hora más de lo normal en llegar al trabajo. Ni tan mal. Pero ha sido la primera vez en mi vida en la que la nieve no me ha hecho ni un poquito de ilusión. Y es que es muy bonita para verla desde casa o para salir a hacer el gamba un rato, pero cuando se trata de ir a trabajar es una putada enorme!!!
Y en el trabajo, claro, el clásico miedo a que no aparezca ni dios. A las 7 de la mañana estábamos 3 camareros y teníamos reserva para 144 personas. OMG!! El jefe nos llama y nos dice que no puede venir porque no puede sacar el coche de casa. Luego me entero de que a mi me pidieron ir a las 6 porque la chica que tenía que entrar a esa hora dijo que no pensaba ir en esas condiciones. Genial. Otra que está mala. Debieron de llamar a varias personas y evidentemente ninguno quería ir. Al final la solución fue que como había gente que había trabajado por la noche y no se pudieron ir a casa por la nevada, se quedaron a dormir en el hotel con la condición de trabajar al día siguiente por la mañana. Qué chollo!! No fue el caso de Irene, quien a las 2 de la mañana tuvo que coger el cicleto y poner rumbo a casa. Dice que ella tardó una hora, cuando lo normal son 20 minutos. Y es que claro, le pilló en lo peor, cuando aún no habían pasado los coches para ir abriendo camino.
Yo de verdad espero que no nieve más. De lo contrario habrá que ir pensando en algún complemento biciciclístico para la nieve, como unos esquises que se acoplen a las ruedas, por ejemplo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario